Nosotros


El Colegio de Biólogos del Perú, Consejo Regional III, es una institución gremial, con personería jurídica de derecho público interno sin fines de lucro, creada por la Ley 19364, que agrupa a los biólogos del Perú, egresados de universidades acreditadas del Perú y del extranjero, y que se encuentren debidamente titulados, confiriéndoles la autorización legal que les faculta para poder ejercer la profesión en el territorio del Perú.El ejercicio profesional del biólogo en el Perú se encuentra normado por la Ley 28847, Ley de Trabajo del Biólogo, que obliga a estar inscrito en el Colegio de Biólogos del Perú -y a encontrarse debidamente habilitado- para trabajar legalmente como biólogo en los sectores privado, estatal, académico e industrial en el territorio del Perú.El Consejo Regional III Lambayeque del Colegio de Biólogos del Perú está afiliado al Consejo Nacional de Decanos de los Colegios Profesionales del Perú que, según la Ley 28948, es la institución representativa de todas las profesiones organizadas en Colegios Profesionales del Perú, sin perjuicio de la autonomía que les corresponde de acuerdo a sus leyes de creación, estatutos y reglamentos.


Historia

Hacia mediados del siglo veinte, la Biología como carrera profesional era casi  desconocida en el Perú. Los estudios para formarse como  Biólogo se realizaban en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima), la Universidad Nacional San Antonio Abad (Cusco), la Universidad Nacional San Agustín (Arequipa) y la Universidad Nacional de Trujillo; todas con la peculiaridad de contar con escasos alumnos en sus escuelas de Biología. Al inicio los estudios tuvieron una orientación fundamentalmente académica. Los egresados obtenían los grados de Bachiller y de Doctor.

El arquetipo fue la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; allí los biólogos se formaban en la Escuela Instituto de Ciencias Biológicas, que era parte de la Facultad de Ciencias y donde los alumnos compartían algunas clases con los de otras especialidades.

En los años cincuenta se fue manifestando la contribución de los biólogos con la incidencia de la investigación científica para el desarrollo del país, con cierta tendencia en el campo de la salud, el medio ambiente, la clasificación de nuevas especies y el incipiente desarrollo de la pesquería industrial como componente importante de la actividad económica en el Perú. Esto motivó que los estudios tendieran hacia la profesionalización; así, además de los grados académicos, la universidad empezó a otorgar el título profesional de Biólogo.

Al inicio de los años sesenta, los biólogos eran pocos, no existía relación directa entre los de Lima con los de provincias. Por ello, se creó la Asociación Nacional de Biólogos del Perú (ANBIOP) con el fin de establecer relaciones de camaradería, confraternidad e intercambio académico. La Institución por su esencia, no podía intervenir directamente en apoyo y defensa de los profesionales biólogos cuando se presentaban conflictos gremiales.

Un grupo de biólogos miembros de la ANBIOP, decidieron que era conveniente gestionar la creación del Colegio de Biólogos del Perú. Cuando se divulgó esta propuesta, la mayoría de biólogos manifestó su satisfacción, entusiasmo y deseo de colaboración activa; pero luego sobrevino una etapa de indiferencia.

Ante esta situación, la doctora Damisela Coz Campos invitó a los biólogos Laura Chevarría Quiñones, Alberto Cordano Román, Helí Miranda Chávez, y Raúl Ishiyama Cervantes, para estudiar la posibilidad de la creación del Colegio de Biólogos del Perú.

Las deliberaciones casi semanales se realizaban al principio en diferentes locales, hasta que se hicieron con regularidad en el domicilio de la doctora Coz. Es de destacar que Helí Miranda residía en Trujillo y viajaba a Lima solo por horas para participar de las sesiones. Se efectuaron muchas consultas, ninguno de los integrantes de este grupo fundador tenía experiencia previa en la creación de un colegio profesional. No obstante, la decisión, entusiasmo y deseo de lograr un beneficio para los colegas del futuro, superaron los inconvenientes. Sacando tiempo del descanso cotidiano y de otras actividades, trabajaron sin ningún interés personal.

Se consideró que el Colegio de Biólogos del Perú, además de cumplir con sus objetivos gremiales, debería ser un centro de camaradería con la unión fraterna de los miembros colegiados.

Después de casi dos años de deliberaciones y consultas, entrevistando a personas que podrían tomar decisiones; tomando dinero del propio peculio además del importante tiempo invertido, los miembros de la Junta Directiva de la ANBIOP, el 21 de noviembre de 1969 entregaron al Gobierno del Perú de entonces la solicitud para la creación del Colegio de Biólogos del Perú, acompañado con los siguientes requisitos exigidos: Copia legalizada del Acta de Fundación de la ANBIOP por ser la entidad promotora, copia del Testimonio de la inscripción de ANBIOP en el Registro de Asociaciones de Lima, el Estatuto, la nómina de la Junta Directiva 1968-1970 y la lista de socios.

La Junta directiva de la ANBIOP estuvo integrada por los biólogos Damisela Coz Campos, Manuel Vegas Vélez, Enrique Vinatea Jaramillo, Laura Chevarría Quiñones, Dolores Vega Neyra, César Acleto Osorio, Raúl Ishiyama Cervantes, Alberto Cordano Román, Humberto Jiménez Cárdenas; delegado por Cusco Balbino Santos Villasante, delegado por Arequipa Enrique Ávila Laguna; y delegado por Iquitos Tomás Agurto Sáenz.

Después de dos años más de constantes gestiones, el 18 de abril de 1972, el Gobierno emitió el Decreto Ley 19364 creando el Colegio de Biólogos del Perú, y el 7 de noviembre de 1973 se publicó el Decreto Supremo disponiendo la elaboración del Estatuto.

La Comisión Estatutaria estuvo presidida por las biólogas Damisela Coz Campos y Laura Chevarría Quiñones, integrada por los biólogos Víctor Ishiyama Cervantes, Luis Gonzales Mugaburu , Juana Coha Gonzáles, Pedro Aguilar Fernández, Raúl Ishiyama Cervantes, José Ángel Ramírez Pareja (Cusco), José A. Villegas Acosta (Arequipa) y César Augusto Zelada Mendoza (Loreto).

La primera disposición transitoria de la Ley 19364, permitía que los doctores en Ciencias Biológicas sin título profesional, pudieran inscribirse en el Colegio de Biólogos del Perú en calidad de miembros activos; aunque a la mayoría no les interesó. Muy pocos, como Damisela Coz Campos, Luis Gonzales Mugaburu y Pedro Aguilar Fernández decidieron cumplir con lo estipulado por la Ley: se sometieron a una evaluación ante un jurado para obtener el título profesional de Biólogo y así poderse colegiar dentro del marco de la ley.

El trabajo de esos años se hizo pensando en las siguientes generaciones. Además, la profesión de biólogo estaba destacando a nivel internacional con los nuevos avances en el mundo de las ciencias biológicas, resaltándose la importancia de la biología gracias a los constantes resultados exitosos de las investigaciones científicas.

En los años sesenta otras universidades empezaron a ofrecer estudios de Biología como carrera profesional. La primera universidad particular en graduar biólogos fue la Universidad Peruana Cayetano Heredia que en los años sesenta inauguró el Programa Académico de Ciencias con mención en Biología y en los años setenta empezó a otorgar el título profesional de licenciado en biología. A mediados de los años sesenta se fundó la Facultad de Biología en la recién inaugurada Universidad Peruana de Ciencias y Tecnología; esta institución duró solo tres años pues fue clausurada algunas semanas después del inicio del gobierno militar de 1968. No obstante, sirvió para meses más tarde dar lugar a la creación de la Universidad Ricardo Palma, la cual heredó su Facultad de Biología.

Inicialmente, el campo de acción del Biólogo se basó en los principios que figuraban en el Estatuto de la ANBIOP; comprendía esencialmente el estudio de los seres vivos en todas sus manifestaciones. Con los nuevos avances científicos y el correr de los años, el campo de acción del Biólogo se fue diversificando en sub especialidades, por lo que fue necesario delimitar las tareas de las profesiones afines con las que le competen al Biólogo, evitando contraposiciones. Se hacía necesario entonces promover la dación de una Ley que regulara y normara el trabajo profesional del biólogo y lo protegiera contra el intrusismo profesional y el desplazamiento laboral.

A lo largo de los años, hubo varios proyectos de Ley sobre el Trabajo del Biólogo y todos ellos fueron archivados o quedaron entrampados en comisiones del Congreso. Esto llevó a que en el 2005 se conformara una Comisión Transitoria constituida por los biólogos Tulio Muñoz Seminario, Helí Miranda Chávez, Raúl Ishiyama Cervantes, Víctor Yépez Pinillos y Ernesto Bustamante Donayre, que recopiló los antecedentes y redactó un Proyecto de Ley de Trabajo del Biólogo que consolidó los diferentes anteproyectos. Este Proyecto de Ley fue elevado al Congreso de la República. Luego de pasar por comisiones congresales, recibir oposiciones por parte de congresistas que pertenecían a otras profesiones de la salud y de un debido debate, el Pleno del Congreso lo aprobó y su Autográfa fue finalmente promulgada por el presidente Alejandro Toledo el 24 de julio de 2006 como la Ley 28847, Ley de Trabajo del Biólogo.

El primer Consejo Directivo Nacional del Colegio de Biólogos del Perú deseó que la Institución fuera un lugar de unidad de los colegas, por lo que cumplió con dejar funcionando el Colegio de Biólogos del Perú para continuar con la inscripción de los nuevos miembros. En los siguientes periodos ocurrieron altibajos que serán detallados en el libro de la historia completa institucional; luego se estabilizó, hasta que en julio de 2002 el Colegio de Biólogos del Perú entró en la mayor crisis de su historia institucional.

En julio de 2002 se realizaron elecciones generales que dieron lugar al triunfo de la candidata Isabel Martos Palacios (past decana nacional 1997-2000) que fue debidamente proclamada por el Jurado Electoral nacional, pero que nunca fue juramentada. La decana saliente, Magdalena Pavlich Herrera, se negó a entregar el cargo a la decana electa en julio de 2002, aduciendo que ella habría cometido irregularidades en su función como decana nacional en el período 1997-2000 y que, al encontrarse en investigación y luego ser sancionada con suspensión, no podría juramentar el cargo por razones estatutarias. En consecuencia, la decana del período 2000-2002 permaneció en el cargo hasta inicios de 2003, en que renunció para dar lugar a la designación de un decano nacional transitorio, el biólogo Sandro Chávez Vásquez.

Para esto, la decana electa para el período 2002-2004 (que nunca fue juramentada y que nunca ejerció en ese período) inició acciones judiciales que significaron ultimadamente que el Poder Judicial determinara mediante sentencias judiciales la nulidad de la sanción que se le impusiera en 2002 así como que ordenara se le repusiera en el cargo; ello significó que, por orden del Poder Judicial, la decana electa para el período 2002-2004 recién pudiera recibir el cargo por mandato judicial en octubre de 2004.

Sin embargo, en octubre de 2004 el decano nacional transitorio había convocado a elecciones generales, las que tuvieron lugar a pesar de que en octubre de 2004 el Poder Judicial había removido con el auxilio de la fuerza pública al decano nacional transitorio instaurando como decana nacional en octubre 2004 a la bióloga que fue electa para el período 2002-2004 Isabel Martos Palacios. El Poder Judicial cometió el error por omisión de no señalar en su Resolución Judicial si la decana repuesta debía solo entrar y llamar a elecciones inmediatamente; o si debía iniciar un período completo de dos años 2004-2006 a pesar de que fue proclamada originalmente para gobernar entre 2002-2004.

A fines de 2004 se llegó a realizar un proceso electoral, aunque con una participación parcial de los biólogos a nivel nacional. Como consecuencia, se eligió a una decana nacional para el período 2004-2006, la bióloga Soledad Osorio Alva, quien empezó a operar paralelamente a la decana nacional que había sido instaurada en el cargo por orden judicial también a fines de 2004. Lo que estaba pasando era que el Poder Judicial, si bien es cierto ordenó que la decana Nacional electa para el período 2002-2004 fuera instaurada en el cargo, no precisó si ella debía llamar a elecciones de manera inmediata o si al ser instaurada en el cargo recién en octubre de 2004 ella debía iniciar entonces un nuevo mandato por dos años.

Los biólogos del Perú se dividieron en dos grupos: Los que creían en que la razón asistía a la decana electa para 2002-2004 (que fue instaurada en el 2004 por el Poder Judicial) en el sentido de que le correspondía gobernar por un período de dos años que se iniciaba recién en 2004; y los que creían que la razón asistía a la decana electa para 2004-2006 irrespectivamente del hecho de que su elección se originó en una convocatoria electoral realizada por un Decano Nacional transitorio cuyo mandato, sus actos (y, en consecuencia, su designación del Jurado Electoral Nacional) fueron declarados ilegales por resoluciones judiciales posteriores.

Como corolario, entre julio de 2002 y abril de 2007 coexistieron dos autoridades nacionales paralelas en el Colegio de Biólogos del Perú:

Entre julio 2002 y febrero 2003: La decana electa 2002-2004 (que no ejercía) y la decana 2000-2002 que se mantuvo en ejercicio hasta 2003. Entre febrero 2003 y octubre 2004: La decana electa 2002-2004 (que no ejercía) y el Decano transitorio que estuvo en ejercicio desde 2003 hasta octubre de 2004, Entre octubre 2004 y abril 2007: La decana electa 2002-2004 instaurada en el cargo por resolución judicial y que pasó a ser Decana Nacional en ejercicio y la decana electa 2004-2006 elegida en el cargo por elecciones convocadas durante el período del decano transitorio y que también pasó a ser Decana Nacional en ejercicio.

Entre el 2002 y fines del 2004 había dos decanos, pero solo uno de ellos estaba en ejercicio. Sin embargo, en octubre de 2004 se inició y precipitó el grave problema de bicefalia en el Colegio de Biólogos del Perú pues entraron en ejercicio dos decanos nacionales y empezaron a funcionar simultáneamente dos administraciones nacionales paralelas. Los directivos de las regiones y los biólogos en general se dividieron y empezaron a apoyar separadamente la “legitimidad” de las dos administraciones, ninguna de las cuales tuvo el respaldo de todos los Consejos Regionales.

Esto significó que había dos Consejos Directivos Nacionales, dos series de sesiones de Consejo Nacional, dos juegos de Actas de Consejo Nacional, que se colegiaba a los nuevos biólogos en la administración nacional dependiendo del favoritismo del Consejo Regional que recibía el expediente de colegiación, que se expedía doble carné, hubo 378 biólogos que tenían un “clon” con el mismo número de registro CBP, un centenar de biólogos que se colegiaron en sedes distintas a las de sus domicilios para evitar pasar por Consejos Regionales que reconocían la autoridad de la otra decana, que algunas entidades de la sociedad reconocían a una decana y otras a la otra decana, (y algunas no reconocían a ninguna), etc.

Esta situación de bicefalia administrativa creó muchos problemas graves entre los agremiados y se perjudicó seriamente la forma como los biólogos nos proyectábamos en la sociedad. Inclusive se creó un severo conflicto con el Consejo Nacional de Decanos de los Consejos Profesionales del Perú: Esta importante organización, y sus principales directivos, fue denunciada ante el Ministerio Público por una de las dos administraciones nacionales del Colegio de Biólogos del Perú al haber optado por reconocer a la otra decana en disputa y determinó que la membresía del Colegio de Biólogos del Perú fuera retirada del Consejo Nacional de Decanos de los Consejos Profesionales del Perú. Recién en junio de 2007, por gestión de la administración nacional 2007-2009, el Colegio de Biólogos del Perú se reincorporó al Consejo Nacional de Decanos de los Consejos Profesionales del Perú y su Decano Nacional debidamente acreditado.

Otro problema gravísimo es que se retrasó irresponsablemente la elaboración del Reglamento de la Ley 28847, Ley de Trabajo del Biólogo, dispositivo que sin Reglamento no puede cumplir con tan importante papel para el quehacer del biólogo. En febrero de 2007, la Presidencia del Consejo de Ministros emitió la Resolución Ministerial 045-2007/PCM, mediante la que se dispone constituir una Comisión Multisectorial para la Elaboración del Reglamento de la Ley 28847. No obstante, hasta inicios de julio de 2007 dicha Comisión nunca se pudo constituir pues el Ministerio de Salud (uno de sus integrantes) resolvió abstenerse de participar ya que se habían presentado simultáneamente dos decanas nacionales del Colegio de Biólogos como supuestas representantes ante la Comisión Multisectorial. A la fecha, el actual Decano Nacional está haciendo los trámites para lograr acreditarse e impulsar que la Comisión Multisectorial se instale y cumpla con el mandato de la Presidencia del Consejo de Ministros.

Por supuesto, entre las dos decanas en disputa surgieron múltiples denuncias mutuas en el Ministerio Público, demandas por la vía constitucional, y demandas judiciales en lo civil. Se perjudicó la relación del Colegio de Biólogos del Perú con instituciones tan variadas como la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (que creó un expediente enorme para el Colegio de Biólogos del Perú ocasionando que prohíba que todo trámite se realice por ventanilla sino que se haga solo por mesa de partes). Recién en julio de 2007, el Departamento Legal de la Sunat archivó el expediente con el Colegio de Biólogos, reconociendo así a su nuevo representante legal.

Hacia principios de 2007 había -en la práctica, aunque sin que esa situación fuese de ningún modo legal- dos administraciones nacionales paralelas del Colegio de Biólogos del Perú. Cada administración nacional constituyó su propio Jurado Electoral Nacional los que a su vez convocaron a elecciones paralelas (el mismo día y con cronogramas muy similares). Cada Jurado Electoral Nacional inscribió sus propias Listas.

Si se llevaban a cabo dos elecciones nacionales simultáneas, se iba a dar lugar indefectiblemente a la formación de dos Consejos Directivos Nacionales paralelos, con dos Decanos Nacionales a la vez, esta vez ambos con mandatos emanados de procesos electorales inmediatos. Era claro que esto era un total sinsentido y ese escenario se presentaría como grave y complicado para el futuro y la supervivencia como institución del Colegio de Biólogos del Perú.

Afortunadamente, los candidatos principales de las Listas inscritas en cada JEN paralelo lograron impedir que el Colegio de Biólogos siguiera esa incierta suerte. Los candidatos de las listas inscritas en los dos JEN diferentes negociaron, de forma directa y sin el respaldo o apoyo de las dos decanas nacionales paralelas, un acuerdo de elecciones unitarias que significó que las tres Listas inscritas en los dos JEN puedan competir en un solo proceso electoral democrático, bajo reglas claras, con la supervisión de veedores imparciales (como la Asociación Transparencia), con el consejo organizativo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y en el que el biólogo elector pudiera escoger libremente entre cualquiera de las tres Listas.

El 4 de marzo de 2007 los candidatos Oswaldo Herrera Cavero y Ernesto Bustamante Donayre firmaron un Acuerdo de Elecciones Unitarias que exigía que ambas decanas nacionales en ejercicio dieran un paso al lado, disolvieran sus respectivos Jurados Electorales paralelos, y permitieran que un Consejo Nacional, constituido en sesión extraordinaria de emergencia exclusivamente por los 18 Consejos Regionales y del que estaban excluidas las dos decanas paralelas y sus respectivos directivos, pueda reunirse y conformar por consenso un nuevo JEN que organice un solo proceso electoral en las condiciones ya descritas para lograr al final un solo Colegio de Biólogos unido.

La firma del Acuerdo de Elecciones Unitarias al principio causó estupor pues paralizó ambos procesos electorales en marcha, pero rápidamente -y a nivel nacional- creció un movimiento de franco apoyo a la propuesta de unidad. Como consecuencia, los procesos electorales paralelos que estaban planteados originalmente para el 11 de marzo de 2007 abortaron y nunca se llevaron a cabo.

Más bien, el 17 de marzo se constituyó un Consejo Nacional Extraordinario de emergencia conformado exclusivamente por los 18 decanos regionales que tuvo a bien acoger en su integridad el pedido de los candidatos, redactar un Reglamento de Elecciones Generales 2007 unitario y nombrar un nuevo y único Jurado Electoral Nacional.

El nuevo Jurado Nacional Electoral, presidido por la bióloga Ivonne Guerrero Alva, organizó con eficiencia y gran voluntad de servicio un proceso electoral el 15 y el 22 de abril de 2007 que culminó con la elección libre y democrática de un solo Consejo Directivo Nacional para el período 2007-2009 y que cuenta con la aceptación y respaldo de todos los biólogos del Perú, sin excepción, independientemente de si su voto fue por la Lista ganadora. El Colegio de Biólogos del Perú es nuevamente uno solo.

En adelante, las metas del profesional Biólogo peruano deben estar premunidas de características de buena voluntad, decencia personal, respeto a las personas e instituciones, tolerancia alturada a la discrepancia, trabajo en equipo con armonía y concentrarse en aportar el trabajo y creatividad de los biólogos en beneficio del desarrollo económico y social del Perú.

¡Nunca olvidemos que ser Biólogos significa trabajo, dedicación, honestidad, responsabilidad, firmeza, desprendimiento, superación, integración y honor a la verdad!


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